
¿Cuáles son los riesgos de incendio y los medios de prevención?

Incendios en la construcción: prevención, protección y comportamiento del fuego
Los incendios siguen siendo uno de los riesgos más relevantes en el sector de la construcción. Su violencia y capacidad destructiva pueden causar daños humanos, económicos y patrimoniales de enorme magnitud. En España, los incendios producen cada año centenares de víctimas y miles de siniestros, siendo la inhalación de humos la principal causa de mortalidad en las primeras fases del fuego. Por ello, resulta esencial actuar tanto desde la prevención como desde la protección activa y pasiva para reducir sus consecuencias.
El triángulo del fuego
Para que un incendio se inicie y se propague deben concurrir tres elementos fundamentales:
- Combustible
- Agente oxidante (oxígeno)
- Fuente de calor
La evolución del fuego dependerá, además, de diversos factores físicos:
- Cantidad y tipo de combustibles presentes
- Velocidad de combustión
- Ventilación
- Características térmicas del edificio
Comprender esta interacción es clave para diseñar soluciones de construcción que limiten el desarrollo del incendio
Modelización del fuego
Como no existe incendio sin combustible, uno de los objetivos del diseño constructivo es utilizar materiales con baja velocidad de combustión o con reacción al fuego favorable. Para poder clasificarlos, se recurre a curvas de temperatura-tiempo que representan el comportamiento térmico típico de un incendio.
La referencia internacional es la curva ISO 834, que describe la evolución de la temperatura en un escenario de incendio convencional. Aunque no reproduce con exactitud todos los posibles comportamientos reales, sí aporta una base común para ensayar y clasificar productos de construcción. Dependiendo del tipo de infraestructura, pueden emplearse otras curvas más exigentes, como las desarrolladas para incendios hidrocarburados. Estas herramientas permiten evaluar la resistencia al fuego de elementos estructurales y de compartimentación. Estas herramientas permiten evaluar la resistencia al fuego de elementos estructurales y de compartimentación. Las curvas ISO 834 y HCM se representan a continuación:
Prevención y protección contra incendios
Eliminar completamente el riesgo de incendio es imposible. Lo que sí puede hacerse es minimizar su probabilidad y reducir sus consecuencias mediante medidas de prevención, organización y diseño.
En España, las exigencias de seguridad contra incendios dependen del tipo de edificio y de su ocupación, recogidas en:
- Código Técnico de la Edificación (CTE–DB SI)
- Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI)
- Reglamento de Seguridad Contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI)
- Normativas autonómicas y municipales complementarias
Todos los edificios deben incorporar una combinación equilibrada de protección activa y protección pasiva.
Protección activa
La protección activa incluye todos los sistemas que requieren una acción mecánica o humana para funcionar. Su objetivo es detectar el incendio, alertar a los ocupantes, controlar el fuego en sus primeras fases y facilitar la evacuación y la intervención de bomberos.
Entre los principales elementos de protección activa destacan:
- Detectores y sistemas automáticos de alarma
- Extintores portátiles y bocas de incendio equipadas
- Sistemas de rociadores automáticos
- Redes de agua contra incendios
- Sistemas de extracción y control de humos
- Señalización e iluminación de emergencia
Los rociadores, especialmente utilizados en edificios industriales y logísticos, han ampliado su rango de aplicación y son capaces de cubrir alturas cada vez mayores.
Protección pasiva
La protección pasiva agrupa las soluciones constructivas destinadas a retrasar la propagación del fuego y del humo, manteniendo la estabilidad del edificio durante el tiempo necesario para evacuar y facilitar la intervención.
Incluye:
- Elementos resistentes al fuego (forjados, pilares, vigas, particiones)
- Sistemas de compartimentación y sectorización
- Sellados y pasamuros cortafuegos
- Revestimientos ignífugos
- Materiales con reacción al fuego adecuada
La estabilidad frente al fuego se expresa mediante tiempos de resistencia (30, 60, 90, 120 minutos…), ensayados según la curva térmica correspondiente. Su correcta elección y ejecución es fundamental para evitar la rápida propagación del incendio entre sectores y plantas.
CONCLUSIÓN
La seguridad contra incendios es un aspecto esencial del diseño y la ejecución de cualquier edificio. Su eficacia depende de integrar, desde las primeras fases del proyecto, criterios de prevención, protección activa y protección pasiva conforme al marco normativo vigente. La correcta selección de materiales, la adecuada sectorización, la fiabilidad de los sistemas de detección y extinción y una instalación ejecutada según las prescripciones técnicas permiten limitar la propagación del fuego, garantizar la estabilidad estructural durante el tiempo requerido y facilitar las operaciones de evacuación y extinción.
Una estrategia bien coordinada no solo mejora la seguridad de los ocupantes y del personal de intervención, sino que también incrementa la resiliencia del edificio, reduce el riesgo de daños colaterales y contribuye a la continuidad operativa de las instalaciones. En definitiva, la protección contra incendios debe entenderse como un requisito de diseño integrado, no como un añadido, y requiere una consideración rigurosa para asegurar la fiabilidad global del conjunto del edificio.
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